Tengo una soledad tan concurrida, tan llena de nostalgias y de rostros de vos. De adioses hace tiempo y besos bienvenidos, de primeras de cambio y de último vagón. Tengo una soledad tan concurrida que puedo organizarla como una procesión: por colores, tamaños y promesas, por época, por tacto y por sabor. Sin temblor de más, me abrazo a tus ausencias, que asisten y me asisten con mi rostro de vos. Estoy llena de sombras, de noches y deseos, de risas y de alguna maldición. Mis huéspedes concurren, concurren como sueños, con sus rencores nuevos y su falta de candor. Yo les pongo una escoba tras la puerta porque quiero estar sola con mi rostro de vos. Pero el rostro de vos mira a otra parte, con sus ojos de amor que ya no aman. Como víveres que buscan su hambre, miran y miran y apagan mi jornada. Las paredes se van, queda la noche. Las nostalgias se van, no queda nada. Ya mi rostro de vos cierra los ojos y es una soledad tan desolada.
Llenó sus ojos y su mente de aquella clase de emoción pura y reveladora que solo despiertan las obras de arte que nos conmueven profundamente. Las canciones que nos hacen llorar. Las historias que nos permiten ver el mundo con claridad desde otro punto de vista, al menos durante un rato. Los poemas que nos hacen ser felices por estar vivos. Las danzas que nos hacen olvidar por unos instantes que algún día dejaremos de existir.
El sabe como impresionar, caminando como Tarzán el es Eva y ella Adán y yo estoy en cualquier planeta, presiento que algo va a pasar las plumas del pavo real oscurecen hasta el sol y él se siente rey de la selva.
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Ahora él le ofrece una manzana ahora le insiste de probar ahora estimula sus membranas por la hot line en escenarios solitarios la gente se habla un poco más y hasta dos pobres millonarios se pueden encontrar.
vos no me das lo que yo tanto quiero que acabo siempre en sueños con tu bendita cara mirando a mi desnudo cuerpo sonriendo abrís tus nalgas y es tan real que siempre me despierto y es que estoy tan aturdido que con mis ojos yo desprendo la ropa en tu cintura y observo el condenado anhelo y en cima el sol esta en tu cara que acompañás con movimientos por cierto que es pura tontería que yo me creo cuanto tanto quiero No hay consuelo (tras una habitación) de molde fría (quiero tu condenado) No hay consuelo (tras una habitación) de molde fría (quiero tu condenado) No hay consuelo tras una habitación de molde fría quiero tu condenado anhelo!