19.10.10
Ya tendría que estar durmiendo, hace horas debería estar soñando con esas cosas que hace mucho no recuerdo, como si soñar para mi fuera algo imposible. Hace días me duele la cabeza. Es miercoles y ayer (hoy) estuve pensando todo el día en eso, el miércoles. Ni hablar del fin de semana, qué extraño y distante me resulta ya. Verano, otra distancia infinita. ¿te acordás de esas mañanas? (no quiero hablar de las noches). El otro día a eso de las 3 de la tarde, hora en la que salgo de corte y hago una cuadra y doblo la esquina justo a la vuelta de la universidad de Morón, martes y jueves como siempre que voy a tomarme el 166 (palermo por estación haedo) para volver a casa, justo ahí a unos pasos miré y me acordé de una mañana en particular. Qué distante. Pude sentir hasta el perfume que llevabas y que con suerte todavía conservaba hasta el domingo cuando me despertaba y me acordaba de vos. ¿qué fué exactamente lo que despertó esto en mi? sí, lo sé muy bien. Me causo gracia estar acá sentada, la tele prendida al pedo, el vaso vacío, sentada acá en remera y bombacha, acá.. tratando de escribir algo que no sé qué. Un fin de semana tan extraño, sobre todo el sábado (por no hablar de más) sentada en la mesa del comedor de mi casa a las 3 y pico de la madrugada, mientras mi hermana y Aldana hablaban de la existencia, de la vida, de la soledad, de la puta madre cómo se me voló el cerebro de pronto (por no hablar del viernes, una experiencia increíble, también en el comedor, en la mesa del comedor de mi casa). Me dí cuenta lo represora que soy conmigo misma y que hablar de eso no me cuesta nada, pero aplicar los conceptos me es imposible. una sola mirada, como imaginada me atrevo a decir, me hizo ver lo mal que estuve, lo pelotuda que fuí. Retomar la lectura que tanto amo no hizo más que aumentar este deseo de amar, de locura. Amar por no deshacerme en mil pedazos. Estoy henchida nuevamente y no es que no me encante, pero más me encantarían otras cosas que decir en qué estado me encuentro ahora, no sé si queda muy clara la idea. Yo sé, yo sé. Esto: Por eso te escribo en un idioma que no conoces. Nunca me leerás y nunca sabrás de mi amor. A proposito de esto, que es tan cierto, sumado a tu optimismo (sarcasmo, claramente) de verme y pensar cualquiér cosa (doble sarcasmo porque yo no ayudo en nada respecto a mis actos) de leerme y pensar que nada de esto te pertenece. Bueno, te comento que la realidad es que todo esto te pertenece. Bueno, malo ¿quién tiene acaso el poder de decir qué cosa es buena ó mala? El amor es una cosa que cada uno se imagina de mil formas distintas, cada uno por separado, diferencias, encuentros y desencuentros. Por supuesto que vos y yo tuvimos más desencuentros que bienestar, pero está bien ¿uno qué sabe qué piensa el otro? Yo tengo el poder de tragarme cualquiér imagen, cualquiér palabra, cualquiér cosa que me haga sufrir (de enterarme de lo que no quiero saber) para continuar, para demostrar que entiendo que uno es como le sale y entonces aceptar(te)lo nuevamente. Quizás para escuchar linda música de sus labios, de su mirada, de su amor. Ahora simplemente estoy pensando que no quiero releer todo lo que acabo de escribir porque estoy segura que lo voy a hacer desaparecer. En fin, me voy a soñar algo y olvidarme. Ojalá que...
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