3.1.18

2018

Aprendí a hacer burbujas en la bañera
tratando de mantener el equilibrio
entre tu aroma a madera dulce 
y falta de realidad.
Aprendí a mantener las promesas
mirándome a los ojos.
Poco a poco voy a dejar de mentir en absoluto
y haré una fiesta con toda mi familia,
y amigos, y novias, y novios.
Y perros y gatos, por supuesto.

26.11.17

Quisiera empezar por explicarte los sueños que fui compilando
El olor a jazmin chino que me hace acordar al barrio
te reconozco todo el tiempo de jean y converse o vans
ó lo que sea pero siempre en zapatillas
y ese perfume tuyo que es primavera para mi.

Hoy leí por ahi "tal vez te interese por qué mentimos",
yo miento porque no me queda otra.

19.10.17

(M)artes

Quisiera que te enteres primero por mi
que estoy sentada, las piernas cruzadas
Quisiera entregarte este obsequio simbólico
Quisiera disimuldarks lo de siempre, y no puedo
¡Estoy llena de brillantina!
Observo caer el día desde la ventana del laburo
19:30 de un martes y aun no oscurece. 
Tengo hambre,
cumplí años hace dos días
y pienso en el claroscuro cielo de octubre,
en el aroma a jazmín,
en tu boca que se abre
en mi boca que recibe
duramos 10 segundos
antes de volver a arder.


2.10.17

cuanta actualidad

Extraños sucesos de sábado.
Nunca tuve en cuenta que vos te animarías,
hay un poco de escepticismo en mi imaginación. 
Protegidas por el cambio,
 por todo lo que justifica el tiempo y la muerte
 que a pesar de su mezquindad
 siguen siendo lo más sincero que podría pasar. 
Me escribiste una carta
te nombro queriendo saber cosas sin importancia.
 Queriendo oír las preguntas de tu voz
las respuestas no acuden al grito si éste no es dado.
 En movimiento otra  vez,
 un golpe seco y se despierta lo que estaba muerto. 
Nos desconocemos equitativamente, por supuesto. 
Nos desconocemos entre dos puntos de vista
que arrancan
 poco a poco
 las hojas de los Plátanos sombríos de Palermo. 
En la noche que dio comienzo a la primavera salí a buscarte, 
 no voy a decir nada, no voy a hacer nada,
solo voy a observar como un terremoto arrasa la ciudad,
como tus manos
como tu boca
 destruyen 
el poco prejuicio 
que me queda.

15.9.17

Tengo compasión de esta falta de luz

A partir de este momento decreto que voy a hacer algo cada vez que se mueva, cada vez que se dirija a mi, por hirientes o insignificantes que resulten las palabras, por la petulancia e inteligencia que se opone y me invita a jugar. A mí, que creía saber algo de manipulaciones, algo de sentimientos, y ahora dudo de casi todo. Dudo, por ejemplo, de la manera en que nos conocimos y aún más del día que por misteriosas intenciones nos vimos por primera vez a solas. Dudo además si fallamos en los cálculos en ese entonces o me ubico en el presente, un año después, pensando en aquella noche de septiembre. El tiempo se desgarra y me entrega esta duda que simpaticamente abre una herida y avanza y ya no hay razón para negar lo que tengo que hacer.
Me quedan siempre tus palabras resonando como un eco que se apodera de habitaciones llenas de objetos suaves y punzantes. No, encontrarse con la poesía no es siempre lo más sencillo.
Hay suspiros que son suaves, que son tibios y se deshacen. 
Y hay distancias que nos queman. 

13.9.17

Desperdigado

Tiembla la piel cuano no nos animamos a tomarnos la mano. Una mano, por ejemplo, que una tarde sin verguenza aferró a otra mano bajo la tierna presencia de un perro. Parque Rivadavia ahora va flotando en la quietud de las horas, del ritual inevitable y otra vez perdí la cuenta: crujen las estaciones, temporada de pasividad ¿cómo es posible no hacerse cargo de lo que sucede ahí dentro? Trato de apartar mi corazón y me sumerjo en lo cotidiano que ofrece este nuevo día, pero tanta cosa a lo largo de estos meses. Se suponía que  vos ibas a hacerte cargo de aquella determinación,  cuál es la lógica de todos esos encuentros, quedan preguntas resonando en las paredes de mi intuición y pienso que si todo se desarmara de una vez, podrías despedazar tu mente, quitarte la ropa y acercarte un poco más... Un gato acaba de doblar la esquina, lo voy a acariciar.   

11.9.17

Deseos inalcanzables

La pantalla brillaba
a lo lejos, no tan lejos
desperdicio de imágenes
brillaba ya sin importancia
mis ojos entreabiertos
las manos ocupadas
buscaban algo que nunca se perdió
Finalmente
los ojos cedieron
junto con las piernas.

6.9.17

Se escabulle como siempre tu sentido del amor

Las revelaciones suelen acudir a mi
y trato de unir las piezas de cada gesto,
el compás de la mirada.
Lo que decís guionando lo que sentís
y ya no puedo disimular más,
me lleno de vos, de mi,
del vaivén
de los labios 
(¿no crees que besamos muy bien?)
de la comisura de la boca
de tu espalda
de tu vientre
de mi pelo
del calor, cómo arde
del sujeto que dijo cualquier cosa en la parada del colectivo mientras yo trataba de penetrar tus ojos tratando de no tentarme: ni lo uno ni lo otro.

La revelación la busqué,
de eso no hay duda.

Algunas otras cosas: