10.5.17

Luna en Escorpio

Otro otoño prestando mucha atención
El cambio del que te hablo es suficiente:
Te destruyo y vuelvo a construir,
 lo imagino de otra forma.
Me penetraste desde tu oscuridad tan próxima, 
me dejé llevar por tu figura ingeniosa, tiernamente manipuladora
 también me ofrecí a la manipulación, 
por eso caminamos aquella noche sin decir nada. 
No es menor esta magnitud 
el imán que me atrajo hacia vos
No es menor la curiosidad
No es menor la inmensa luna que acecha 

 La Luna,
Ahí afuera
está en vos, 
escorpiano.

18.4.17

Icosaedro I

Últimamente estaba escribiendo sobre flores
y las manos que las llevan. El aroma y su textura.
Últimamente las flores se marchitan en tu hogar, me decís.
El agua de la canilla no es cristal es arsénico, amor. Te repito.
Ya no me rehúso a ver más allá de lo que siento
Sigo el camino sin parpadear, me conmuevo.
Improviso que te encuentro en todos mis estados:
acelerando, corriendo, bailando, saltando, mirándote a los ojos.
Lo increíble de esta primer quincena es la huida casi unánime
de todos los pájaros de maravillosas plumas que visitaban mi hogar.
Todas las noches podíamos hablar de nuestra infancia
y de los colores favoritos de cada persona que conocimos en esta vida.
Uno en particular me llenaba la boca de plumas hasta asfixiarme
y  en el delirio sofocado, nos seguíamos besando hasta sangrar.
A la mañana abría la ventana invitándolo a partir.
Hoy soy yo la que quiere partir muy lejos de casa,
partirme en mil figuras geométricas
que encajen en todos esos lugares que aún no conozco.

Amor,
me estoy dejando envolver por un icosaedro
porque a pesar del aire al que pertenezco,
de a poco voy cayendo,
gota a gota.
Soy agua que fluye en un cuerpo lleno de emociones.

11.4.17

Los sucesos se llamaba un poema que escribí. Me diste vuelta todo el calendario y en lo profundo de la calma se desarmaron mis enigmas. En consecuencia enredo las piernas y busco respuestas ahí. Tu amor es fuente de insomnio.
Libriana adorando luna llena en libra, no más que eso soy un miércoles, 00:45.

8.4.17

Cuidados intensivos

Tal cual como lo digo:
no puedo mentir.

Es abril.
Es un tiempo.
Es The Cure en la radio
arriba de un taxi,
 es una pluralidad
 es el taxista que no sabe que estoy tipeando, hilvanando palabras que no me animo a enviar.
Un taxista que me cuenta, que dispara,  mientras  miro el cielo después de verlo caer y saber que a pesar de la caída la luna está ahí, la luna siempre está ahí, inquisidora.
Es un gesto: un símbolo en la noche. 
Es un kiosco abierto 25 horas.
(¿quién se encarga del tiempo?) 
Además es un perro y la ternura que lo envuelve. 
Es no querer comer carne nunca más,
 Es conciencia. 
Es acción.  
Es amar y volver en sueños, y en sueños mandarte este mensaje. 
Es llegar a mi casa y encontrar un triángulo tallado  arriba de la cerradura.
Estoy despertando y agradezco cada instante.

13.3.17

Hormonal.

Si te pienso es para acercarme un poco al borde, es para saber que tu sonrisa sigue naciendo de un gesto único que haces con la boca. 
Si te escribo es lo mismo que siempre y eso que cambiamos hasta del corte de pelo. 
Si te busco sería en bicicleta, desarmada del corazón al cerebro pasando por la comisura de mis intuiciones. 
Y de las cosas que escondo resulta extraño que lo más extraño sea la necesidad de bajar al kiosco a comprar un par de alfajores y tomar un café.

5.2.17

Ella me dijo que partía de la ciudad y tuve que borrar su foto

Esta mañana mi desayuno
pendía de un par de huevos
pan tostado y jugo de naranja
y ahí estabas vos
a cara limpia
Tan puro de mirada curiosa
Vi esa luz que ilumina la fantasía
y perdí el sentido
el desayuno
el pensamiento
el corazón.



3.2.17

Tu magnífico fotograma también me subyace.

No estoy bajo llave.
Todo lo que te quiero decir, 
lo digo en silencio,
 telepáticamente. 
Tuve un sueño inconfundible, 
Y en lo único que pienso es en trasmitir la pasión
 que late bajo mi piel.
 El verano me subyace, 
y no lo encuentro peor
 ni mejor que nada.
 Sólo subyace. 
Mi corazón de enero sigue embobado
por eso debo guardarlo,
Debo de a poco hacerle entender.

1.2.17

Rosado

Pienso en vos y pienso en ella,
para luego volver a él y a vos nuevamente.
Todo me decía que era una carroussel,
porque era hermoso, porque era mío.
 Un carroussel que en vez de caballos que suben y bajan, en éste precisamente las luces se sorteaban con todo tipo de sentimientos encontrados, que claro, también eran míos. Yo, que me encontraba al margen de este espectáculo, sostenía una sortija, que no era una sortija en realidad, quizás sería una sonrisa. Mi mano se extendía mediante pasaban las vueltas, arriba y abajo, se extendía un poco más, rozando cada una de sus manos. Dedicando miradas y gestos llenos de alegría y complicidad, diferentes entre sí, porque pertenecían a personas diferentes entre sí, y entonces pensaba ¡qué ganas de besarlos a cada uno de ustedes! mejor aún, que fabuloso sería transportarnos a lo que fueron nuestros primeros besos. Sentir de repente que nada podía estar mal, que no se cometía ningún tipo de error o malentendido. Ni mentiras, ni verdades. Sentir sólo esos impulsos llenos de vida que de vez en cuando se presentan, que están indudablemente en nosotros. Y la Felicidad iba emanando por cada rincón de esa imagen deseada, de esa especie de alucinación. De esta historia que acabo de soñar.






Te creo todo lo que decís y yo también,
la fluidez con la que avanzamos.

Algunas otras cosas: