19.10.17

(M)artes

Quisiera que te enteres primero por mi
que estoy sentada, las piernas cruzadas
Quisiera entregarte este obsequio simbólico
Quisiera disimuldarks lo de siempre, y no puedo
¡Estoy llena de brillantina!
Observo caer el día desde la ventana del laburo
19:30 de un martes y aun no oscurece. 
Tengo hambre,
cumplí años hace dos días
y pienso en el claroscuro cielo de octubre,
en el aroma a jazmín,
en tu boca que se abre
en mi boca que recibe
duramos 10 segundos
antes de volver a arder.


2.10.17

cuanta actualidad

Extraños sucesos de sábado.
Nunca tuve en cuenta que vos te animarías,
hay un poco de escepticismo en mi imaginación. 
Protegidas por el cambio,
 por todo lo que justifica el tiempo y la muerte
 que a pesar de su mezquindad
 siguen siendo lo más sincero que podría pasar. 
Me escribiste una carta
te nombro queriendo saber cosas sin importancia.
 Queriendo oír las preguntas de tu voz
las respuestas no acuden al grito si éste no es dado.
 En movimiento otra  vez,
 un golpe seco y se despierta lo que estaba muerto. 
Nos desconocemos equitativamente, por supuesto. 
Nos desconocemos entre dos puntos de vista
que arrancan
 poco a poco
 las hojas de los Plátanos sombríos de Palermo. 
En la noche que dio comienzo a la primavera salí a buscarte, 
 no voy a decir nada, no voy a hacer nada,
solo voy a observar como un terremoto arrasa la ciudad,
como tus manos
como tu boca
 destruyen 
el poco prejuicio 
que me queda.

15.9.17

Tengo compasión de esta falta de luz

A partir de este momento decreto que voy a hacer algo cada vez que se mueva, cada vez que se dirija a mi, por hirientes o insignificantes que resulten las palabras, por la petulancia e inteligencia que se opone y me invita a jugar. A mí, que creía saber algo de manipulaciones, algo de sentimientos, y ahora dudo de casi todo. Dudo, por ejemplo, de la manera en que nos conocimos y aún más del día que por misteriosas intenciones nos vimos por primera vez a solas. Dudo además si fallamos en los cálculos en ese entonces o me ubico en el presente, un año después, pensando en aquella noche de septiembre. El tiempo se desgarra y me entrega esta duda que simpaticamente abre una herida y avanza y ya no hay razón para negar lo que tengo que hacer.
Me quedan siempre tus palabras resonando como un eco que se apodera de habitaciones llenas de objetos suaves y punzantes. No, encontrarse con la poesía no es siempre lo más sencillo.
Hay suspiros que son suaves, que son tibios y se deshacen. 
Y hay distancias que nos queman. 

13.9.17

Desperdigado

Tiembla la piel cuano no nos animamos a tomarnos la mano. Una mano, por ejemplo, que una tarde sin verguenza aferró a otra mano bajo la tierna presencia de un perro. Parque Rivadavia ahora va flotando en la quietud de las horas, del ritual inevitable y otra vez perdí la cuenta: crujen las estaciones, temporada de pasividad ¿cómo es posible no hacerse cargo de lo que sucede ahí dentro? Trato de apartar mi corazón y me sumerjo en lo cotidiano que ofrece este nuevo día, pero tanta cosa a lo largo de estos meses. Se suponía que  vos ibas a hacerte cargo de aquella determinación,  cuál es la lógica de todos esos encuentros, quedan preguntas resonando en las paredes de mi intuición y pienso que si todo se desarmara de una vez, podrías despedazar tu mente, quitarte la ropa y acercarte un poco más... Un gato acaba de doblar la esquina, lo voy a acariciar.   

11.9.17

Deseos inalcanzables

La pantalla brillaba
a lo lejos, no tan lejos
desperdicio de imágenes
brillaba ya sin importancia
mis ojos entreabiertos
las manos ocupadas
buscaban algo que nunca se perdió
Finalmente
los ojos cedieron
junto con las piernas.

6.9.17

Se escabulle como siempre tu sentido del amor

Las revelaciones suelen acudir a mi
y trato de unir las piezas de cada gesto,
el compás de la mirada.
Lo que decís guionando lo que sentís
y ya no puedo disimular más,
me lleno de vos, de mi,
del vaivén
de los labios 
(¿no crees que besamos muy bien?)
de la comisura de la boca
de tu espalda
de tu vientre
de mi pelo
del calor, cómo arde
del sujeto que dijo cualquier cosa en la parada del colectivo mientras yo trataba de penetrar tus ojos tratando de no tentarme: ni lo uno ni lo otro.

La revelación la busqué,
de eso no hay duda.

10.5.17

Luna en Escorpio

Otro otoño prestando mucha atención
El cambio del que te hablo es suficiente:
Te destruyo y vuelvo a construir,
 lo imagino de otra forma.
Me penetraste desde tu oscuridad tan próxima, 
me dejé llevar por tu figura ingeniosa, tiernamente manipuladora
 también me ofrecí a la manipulación, 
por eso caminamos aquella noche sin decir nada. 
No es menor esta magnitud 
el imán que me atrajo hacia vos
No es menor la curiosidad
No es menor la inmensa luna que acecha 

 La Luna,
Ahí afuera
está en vos, 
escorpiano.

18.4.17

Icosaedro I

Últimamente estaba escribiendo sobre flores
y las manos que las llevan. El aroma y su textura.
Últimamente las flores se marchitan en tu hogar, me decís.
El agua de la canilla no es cristal es arsénico, amor. Te repito.
Ya no me rehúso a ver más allá de lo que siento
Sigo el camino sin parpadear, me conmuevo.
Improviso que te encuentro en todos mis estados:
acelerando, corriendo, bailando, saltando, mirándote a los ojos.
Lo increíble de esta primer quincena es la huida casi unánime
de todos los pájaros de maravillosas plumas que visitaban mi hogar.
Todas las noches podíamos hablar de nuestra infancia
y de los colores favoritos de cada persona que conocimos en esta vida.
Uno en particular me llenaba la boca de plumas hasta asfixiarme
y  en el delirio sofocado, nos seguíamos besando hasta sangrar.
A la mañana abría la ventana invitándolo a partir.
Hoy soy yo la que quiere partir muy lejos de casa,
partirme en mil figuras geométricas
que encajen en todos esos lugares que aún no conozco.

Amor,
me estoy dejando envolver por un icosaedro
porque a pesar del aire al que pertenezco,
de a poco voy cayendo,
gota a gota.
Soy agua que fluye en un cuerpo lleno de emociones.

Algunas otras cosas: