29.7.10

Meses (quizás años).
Deseos encerrados. Los abrí pero ahora quiero guardarlos bajo mil llaves nuevamente.

El sí a diferencia del no, me es ajeno e inmediatamente lo rechazo por alguna cosa peor que me satisfaga. Vuelvo a guardar todo en su lugar, no quiero saberme más. No sé para qué hice lo que hice. No es que haya sido un error o quizás si. Ya no entiendo. Fué un maldito impulso. Y como siempre los impulsos me corroen ¿será eso lo que tanto molesta? ¿lo que interfiere en hacerme ver, en hacer bien? o será todo al revés. De ahí nace mi personalidad tan alejada de los demás. Ya no puedo con el sentimentalismo, indeseado huesped. Todo desde aquél día. Maldito día ó mejor sagrado día que se me incrustó hasta hoy y cada vez que siento me hace ver las cosas con diferentes formas y colores. Puedo ver más allá del miedo y del amor y del odio, de mi con el resto. Pero esto dura un segundo, lo que resta es confusión, pánico, paranoia o vaya uno a saber qué carajo me está pasando por la cabeza últimamente. Detesto lo impulsiva que puedo llegar a ser en estos días. No sé si lo que siento es real o simplemente es lo que los demás quieren hacerme creer. Pienso demasiado las cosas o no las pienso en absoluto y entonces de nuevo llega el maldito impulso. Me siento incapaz de sobrellevar esta tarea, mi vida, mis cosas, mi sentir. El pesar es lo único que me contiene, sé que eso está realmente vivo en mí. Mora en mí. Siempre, como siempre. No necesito en estos momentos el afecto de ninguna persona que no crea en mi ¿para qué? ¿qué razones tienen de referirse a mí si tanto desprecio les causo? ¿para qué? ¿qué objetivo es lo que impulsa a alguien a sostener tanto rencor? Yo no siento rencor, no siento rencor en lo más mínimo. Hace exactamente 40 minutos mi mamá sentada se puso a llorar frente a mí preguntándome el por qué.. fué así y punto, dije.. No no no, pero ¿por qué? ...seguía insistiendo y agregó que las cosas no son por que sí, siempre hay una razón para todo. Y es que debe haberla, pero esto fué así o puede que yo me haya olvidado la razón o la omití o la dejé pasar ó se la llevó el viento y a cambio me entregó ausencia. Soy tan culpable como el resto. Por no decir humana. Por no hablar de respirar cuando ya no queda aire a pesar de todo el oxígeno que me rodea. Yo veía a mi mamá, afligida con las lágrimas invadiéndole los ojos, no voy a negar que se me anudó la garganta pero no podía darle una explicación certera de lo que pasó. Simplemente le dije que las cosas estaban así, que pueden llegar cambiar (y van a cambiar) pero ya no sé. Le aseguré que todavía deseo felicidad, que todavía sigo amando y que no guardo ningún tipo de rencor. Que lo digo de verdad. También le dije que por favor no vuelva a hacer lo que hizo. Si las cosas tienen que cambiar serán a partir de sus protagonistas no de terceros. Comprendo sus lágrimas, su pena, su amor, su interrogante, pero esto funciona así, por lo menos en mi mundo. Y es que yo no puedo hacer más nada por nadie, quizás lo vió en mi mirada, quizás lo comprendió al escucharlo de mi boca ó simplemente se resignó. Yo no puedo hacer más nada por nadie cuando ya ni siquiera puedo hacer nada por mí. Por esa razón hoy cuando me levanté comprendí que cometí un error al dejarme influenciar por sentimientos que no me corresponden más. No puedo influenciar a nadie, forzar a nadie, confundir a nadie. No quiero que me quiera nadie más si simplemente ya no me quiere.
No quiero, no quiero nada.
No quier SABERME por otro gran rato.

2 comentarios:

escritos de un viejo indecente dijo...

encontre un Bar nuevo que se llama BUKOWSKI BAR.
olvidateeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee
el sabado sabelo que vamos, ensima toca una banda copada.
FIJAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
LOCAAA BUKOWSKI BARR! increible, me reencontre con la noche porteña definitivamente.

escritos de un viejo indecente dijo...

dejate fluir, deslizate.

te amo !

Algunas otras cosas: