Pues bien, no sé por qué tenía ganas de salir esa noche. En general prefiero acostarme y levantarme temprano, pero algunos días se siente la necesidad de un poco de alcohol, un poco de calor humano, de compañía. Es probable que yo sea un sentimental. Nadie lo diría al verme, pero los bultos que forman mis músculos son la apariencia engañosa bajo la cual disimulo mi corazoncito de cenicienta. Quiero a mis amigos. Quiero a mis amigas. Nunca me han faltado ni unas ni otros y le doy gracias ¿a Dios?. Los hay que dan gracias a Dios, lo sé... pero, entre nosotros, creo que mezclan a Dios en historias con las cuales no tiene nada que ver.(me encanta empezar un libro y automáticamente encontrar párrafos en los cuáles me siento completamente identificada.)
5.1.10
un libro, de tres.
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